La jornada de 40 horas en México ya es ley. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026 y la reducción arranca el 1 de enero de 2027, de manera escalonada hasta llegar a las 40 horas semanales en 2030. Para las áreas de Recursos Humanos hay una consecuencia concreta que casi nadie está discutiendo: cada año habrá menos horas dentro de la jornada, y la capacitación compite directamente por ellas.
Este artículo no repite el análisis legal que ya publicaron los despachos laborales. Responde la pregunta operativa: qué le va a pasar a tus programas de capacitación con la jornada de 40 horas y qué puedes ajustar entre hoy y diciembre para no perderlos.

El calendario oficial de la jornada de 40 horas
La reducción no ocurre de golpe. El esquema aprobado baja dos horas por año hasta llegar a la jornada de 40 horas:
| Año | Jornada semanal máxima | Horas que se pierden vs. 2026 |
|---|---|---|
| 2026 | 48 horas | — |
| 2027 | 46 horas | 2 horas por semana |
| 2028 | 44 horas | 4 horas por semana |
| 2029 | 42 horas | 6 horas por semana |
| 2030 | 40 horas | 8 horas por semana |
El periodo de ajuste hacia la jornada de 40 horas corre de mayo a diciembre de 2026. En esos meses las empresas deben revisar contratos, reglamentos interiores de trabajo, sistemas de control de asistencia y horarios. La mayoría de las empresas está usando esa ventana para lo legal y lo administrativo. Muy pocas la están usando para revisar qué pasa con su plan de formación.
Por qué la capacitación es lo primero que se recorta con la jornada de 40 horas
Haz la aritmética con tu propia plantilla. Dos horas menos por semana equivalen a unas 104 horas al año por colaborador. Un programa de inglés in-company suele ocupar entre dos y cuatro horas semanales. Es decir: la reducción de 2027 se lleva, hora por hora, el equivalente al espacio completo de un programa de dos horas a la semana.
Cuando una operación tiene que producir lo mismo en menos tiempo, lo primero que se revisa son los bloques de tiempo que no son producción directa. Y la clase de idiomas de dos horas en martes y jueves es, visualmente, el bloque más fácil de identificar en un calendario.
Esto no significa que las empresas vayan a dejar de capacitar. Significa que el formato de la capacitación que funcionaba con 48 horas no sobrevive al tránsito hacia la jornada de 40 horas, y que quien no lo rediseñe va a ver cómo se le cae la asistencia primero y el presupuesto después.
Lo que dice la ley sobre el horario de la capacitación
Aquí está el detalle que cambia la conversación y que rara vez aparece en los análisis de la reforma. El artículo 153-A de la Ley Federal del Trabajo establece que la capacitación o adiestramiento «deberá impartirse al trabajador durante las horas de su jornada de trabajo; salvo que, atendiendo a la naturaleza de los servicios, patrón y trabajador convengan que podrá impartirse de otra manera».
La lectura práctica es sencilla. La salida fácil —mover el curso de inglés a las siete de la noche, fuera de la jornada— no es automática: requiere un convenio con el trabajador. Si tu plan para 2027 es simplemente empujar la capacitación fuera del horario laboral, conviene que lo revises con tu área jurídica antes de anunciarlo.
Lo cual deja el problema donde estaba: la capacitación tiene que caber en menos tiempo del que tiene hoy, y la jornada de 40 horas no admite prórroga.
Cómo calcular el impacto de la jornada de 40 horas en tu empresa
Antes de rediseñar nada conviene poner números. El cálculo es simple y sale en una hoja de cálculo en veinte minutos: toma el número de colaboradores que hoy participan en capacitación, multiplícalo por las horas semanales que dedican y por las semanas efectivas de programa al año. Eso te da tu inventario actual de horas de formación.
Un ejemplo concreto. Una operación con 200 colaboradores en programa de inglés, dos horas semanales durante 40 semanas efectivas, invierte 16,000 horas-persona de formación al año. Esa misma plantilla, con la reducción de dos horas semanales que llega en 2027, pierde 20,800 horas de jornada disponible al año. El recorte es mayor que el programa completo.
Ese número es el que necesitas llevar a la conversación con dirección, y no para pedir que se respete la capacitación —esa discusión se pierde casi siempre— sino para mostrar dos cosas: que el programa sí cabe dentro de la jornada de 40 horas si cambia de formato, y cuánto costaría reponer el talento bilingüe que dejarías de formar.
Cómo se ve el programa antes y después
| Elemento | Formato tradicional | Formato para jornada de 40 horas |
|---|---|---|
| Sesión en vivo | 2 horas, 2 veces por semana | 45 minutos, 3 veces por semana |
| Trabajo del alumno | Tarea opcional | Asíncrono estructurado y medido |
| Duración del compromiso | Nivel completo, 12 meses | Módulos de 8 a 12 semanas |
| Métrica del contrato | Horas impartidas y asistencia | Nivel MCER alcanzado |
| Momento del gasto | Una partida anual | Repartido por módulo |
Tres errores comunes al recortar capacitación
Recortar la frecuencia en lugar de la duración. Pasar de dos sesiones semanales a una es el ajuste más intuitivo y el más dañino: en aprendizaje de idiomas, la exposición espaciada es lo que sostiene el avance. Acortar la sesión conservando los días funciona mejor que conservar la sesión larga y quitar días.
Mover todo a asíncrono sin acompañamiento. La plataforma sola es barata y por eso es tentadora, pero las tasas de finalización de contenido autodirigido sin tutoría son notoriamente bajas. El asíncrono funciona como complemento de una sesión en vivo corta, no como sustituto de ella.
Dejar la renegociación para enero. Para cuando arranque la jornada de 40 horas, tu presupuesto ya estará cerrado y tu proveedor ya habrá comprometido a sus profesores. Las condiciones que consigas en octubre no son las mismas que vas a conseguir en febrero.
Cuatro ajustes a tu capacitación antes de enero de 2027
1. Sesiones más cortas y más frecuentes
Tres sesiones de 45 minutos ocupan menos tiempo total que dos de dos horas, y en aprendizaje de idiomas la práctica distribuida suele sostener mejor la retención que las sesiones largas y espaciadas. Es el cambio más barato de implementar porque no toca el contenido, solo el calendario.
2. Modelo híbrido: síncrono corto, asíncrono flexible
Reduce la sesión en vivo a lo que solo puede pasar en vivo —producción oral, interacción, retroalimentación— y mueve el resto a trabajo asíncrono que el colaborador resuelve en los huecos de su semana. La hora de jornada se reserva para lo que realmente requiere a un profesor enfrente.
3. Módulos por resultado, no niveles de doce meses
Un programa anual completo es difícil de defender cuando el tiempo escasea. Un módulo corto con un entregable claro —presentaciones ejecutivas en inglés, juntas con casa matriz, redacción de correos técnicos— se aprueba más fácil, se mide mejor y se puede encadenar. Además reparte el gasto a lo largo del año en lugar de concentrarlo en una sola partida.
4. Cambia la métrica del contrato: de horas cursadas a nivel alcanzado
Este es el ajuste de fondo. Mientras tu programa se mida en horas, cada hora que te quita la jornada de 40 horas es una pérdida directa. Si se mide en nivel alcanzado, el proveedor asume la responsabilidad de llegar al resultado con el tiempo disponible, y la conversación con dirección deja de ser sobre horas y pasa a ser sobre avance.
Cómo medir el avance sin contar horas
Para cambiar la métrica necesitas una medición confiable al inicio y al final del periodo. En idiomas eso significa apoyarse en el Marco Común Europeo de Referencia (MCER), que define niveles de A1 a C2 con descriptores concretos de lo que la persona puede hacer en cada uno.
- Diagnóstico inicial de toda la población que va a capacitarse, por colaborador y por área.
- Meta explícita por grupo, por ejemplo llevar al equipo de compras de B1 a B2 en doce meses.
- Evaluación de cierre con un instrumento estandarizado, para que el resultado no dependa de la opinión del profesor.
En Angloeducativo aplicamos el examen TOEFL ITP y evaluaciones de nivel alineadas al MCER para exactamente este propósito, y entregamos el reporte desglosado por colaborador y por área para que Recursos Humanos pueda sustentar el avance ante dirección.
Checklist para el último trimestre de 2026
Estas son las tareas que conviene cerrar antes de que arranque la jornada de 40 horas:
Estas son las tareas que conviene cerrar antes de que arranque la jornada de 40 horas:
- Calcula cuántas horas de jornada pierde tu operación en 2027 y qué porcentaje de ellas ocupa hoy la capacitación.
- Identifica qué programas están diseñados en bloques largos y cuáles ya se pueden partir.
- Revisa con jurídico si vas a requerir convenios para impartir formación fuera de la jornada.
- Renegocia con tus proveedores el formato y la métrica antes del cierre presupuestal, no después.
- Levanta un diagnóstico de nivel ahora, para tener línea base antes de que cambien las condiciones.
- Presenta el plan rediseñado en el presupuesto 2027; si entra como «lo mismo del año pasado», es candidato natural al recorte.
Un incentivo fiscal que conviene revisar
En paralelo a la jornada de 40 horas, el decreto de estímulos fiscales del Plan México contempla una deducción adicional del 25% sobre el incremento en gastos de capacitación respecto al promedio de los tres ejercicios anteriores, para trabajadores activos registrados ante el IMSS, con vigencia hasta el 30 de septiembre de 2030.
Conviene leer la letra chica: el decreto exige que la capacitación aporte «conocimientos técnicos o científicos vinculados con la actividad del contribuyente», y el acceso al estímulo pasa por la aprobación de un Comité de Evaluación. Valida con tu asesor fiscal si tus programas califican antes de construir un caso de negocio sobre ese supuesto.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo entra en vigor la jornada de 40 horas en México?
La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026, pero la reducción efectiva de horas comienza el 1 de enero de 2027. La jornada de 40 horas como tal se alcanza en 2030.
¿La reducción de jornada es inmediata?
No. Es escalonada: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030. Cada año se reducen dos horas semanales.
¿La capacitación debe darse dentro de la jornada laboral?
Como regla general sí. El artículo 153-A de la Ley Federal del Trabajo establece que debe impartirse durante las horas de la jornada, salvo que patrón y trabajador convengan otra modalidad atendiendo a la naturaleza de los servicios. Mover la capacitación fuera del horario no es una decisión unilateral del patrón.
¿Qué pasa con los programas de inglés in-company que ya tenemos contratados?
Siguen siendo válidos, pero el formato conviene revisarlo antes de enero. Los programas diseñados en bloques de dos horas semanales son los más expuestos. Lo recomendable es renegociar duración de sesión, componente asíncrono y métrica de resultado durante el cierre presupuestal de 2026.
¿Desde cuándo conviene ajustar los programas de capacitación?
Durante 2026, mientras todavía hay 48 horas de jornada. Rediseñar un programa en curso —partir sesiones, montar el componente asíncrono, levantar el diagnóstico de nivel— toma semanas, y hacerlo cuando la jornada de 40 horas ya recortó el calendario significa improvisar. El cierre presupuestal de este año es el momento natural para dejarlo definido.
¿Conviene cancelar la capacitación para recuperar horas productivas?
Es la reacción más común y suele salir cara. La reforma obliga a producir lo mismo en menos tiempo, y eso se logra con equipos más capaces, no menos. Además, en operaciones que reportan a casa matriz o atienden clientes en el extranjero, el idioma es un cuello de botella que no desaparece por recortar el curso. El ajuste correcto es de formato, no de existencia.
¿Cuántas horas de capacitación al año son razonables con la jornada de 40 horas?
No hay una cifra oficial, y desconfía de quien te dé una. Lo que sí puedes fijar es un piso de resultado: cuántos niveles del Marco Común Europeo quieres que avance cada grupo en el periodo. A partir de esa meta, el proveedor calcula las horas que necesita y tú evalúas si caben en la jornada disponible. Es el orden inverso al habitual y es el que funciona cuando el tiempo es el recurso escaso.
¿Hay que cambiar de proveedor para adaptarse?
No necesariamente, pero sí hay que pedirle una propuesta nueva. Un proveedor que solo sabe facturar horas de clase va a tener problemas con la jornada de 40 horas, porque su modelo depende del recurso que se está encogiendo. Pregúntale tres cosas: si puede partir las sesiones sin perder continuidad pedagógica, qué componente asíncrono tiene y si está dispuesto a firmar por nivel alcanzado en lugar de por horas. Las respuestas te dicen todo.
¿La jornada de 40 horas afecta también a los programas en línea?
Sí, si se imparten dentro del horario laboral. Lo que determina el impacto no es la modalidad sino el momento: una clase en línea de dos horas en martes ocupa exactamente las mismas dos horas de jornada que una presencial. La modalidad en línea ayuda porque elimina traslados y permite grupos por nivel en lugar de por sede, pero no resuelve por sí sola el problema del tiempo.
En resumen
Conviene verlo también por el lado contrario. La jornada de 40 horas obliga a producir lo mismo en menos tiempo, y el único camino sostenible para lograrlo es un equipo más capaz: gente que resuelve una llamada con casa matriz sin intermediarios, que entiende un manual técnico sin esperar traducción, que cierra un correo sin que alguien más lo revise. Cada una de esas fricciones cuesta horas que ya no vas a tener. La capacitación bien diseñada deja de ser un gasto de bienestar y se vuelve una palanca de productividad, que es exactamente el lenguaje en el que la reforma obliga a pensar.
La jornada de 40 horas no elimina la capacitación: elimina el formato largo. Las empresas que lleguen a enero de 2027 con programas partidos en módulos cortos, con componente asíncrono y con una métrica de nivel alcanzado en lugar de horas cursadas, van a conservar su presupuesto. Las que lleguen con el mismo programa de dos horas los martes y jueves, probablemente no.
En Angloeducativo llevamos más de 50 años capacitando equipos y hoy trabajamos con más de 50 empresas y más de 2,000 colaboradores en México y Latinoamérica. Si quieres revisar cómo queda tu programa de idiomas con la jornada de 40 horas, podemos hacerte un diagnóstico de nivel y una propuesta de rediseño. Conoce nuestros programas de idiomas para empresas.
Fuentes
- Decreto de reforma a la jornada laboral, Diario Oficial de la Federación, 3 de marzo de 2026.
- Ley Federal del Trabajo, Capítulo III Bis, artículo 153-A.
- Reducción de la jornada laboral a 40 horas, preguntas frecuentes — STPS.
- Decreto de estímulos fiscales del Plan México, texto publicado en el DOF.


